Vacaciones (Segunda Parte): Andalucía

Desde Evora (Portugal) nos fuimos a Sevilla. Llegamos un Viernes en la tarde-noche por lo que nos arreglamos para salir y conocer cómo se vive la noche en la capital andaluza. Sabíamos que aquí la gente se requete produce en la noche y creíamos estar preparados para eso, pero así todo no fue suficiente. Nos fuimos de tapas por ahí, me tuve que hacer la idea de que el carre sería al más puro estilo español y no me sentaría en toda la noche. Por supuesto que todos los bares hasta arriba de gente y mucha vida en las calles. Nos comimos unos "montaditos" en un bar, luego unos quesos en otro, nos tomamos unos vinos con unas tapas en un tercer bar, y como a las 1 am nos fuimos al barrio "Triana" al otro lado del río Guadalquivir. Me habían dado el dato de un bar donde carretea el típico Sevillano producido y donde siempre se puede escuchar flamenco en vivo. Fue muy entretenido, nos dedicamos a observar la vestimente de los sevillanos y cómo bailaban su musica.




Al día siguiente nos fuimos al centro, vimos la Catedral, la Giralda, el patio de los naranjos,... Comimos por ahí y nos fuimos a caminar por la orilla del río. El día estaba precioso asique terminamos en una terraza sentados toda la tarde disfrutando de la vista, del río y de la gente.

En la noche fuimos a un bar recomendado por el "LonelyPlanet" a comer una ración de jamon bellota del bueno. Por supuesto que el precio era impagable por lo que como mucho pudimos pedir un montadito de jamón y un par de tapas más que por suerte no nos cobraron. De ahí nos fuimos a un lugar a escuchar flamenco, pero del auténtico, al que generalmente no llegan los turistas. El sitio era una especie de galpón muy sencillo pero muy bonito y con mucha onda. Vimos a un trio muy bueno. Un chico tocaba la guitarra, el otro cantaba y una chica que bailaba. Estuvo buenísimo!. Para terminar la noche nos fuimos a recorrer un sector llenos de plazas y patios con naranjos muy bonitos donde estaba lleno de bares y restaurantes. Nos sentamos en uno por ahí a tomarnos un vino y a comer una ración de jamón para sacarnos el antojo.


El domingo nos despertamos tarde y nos fuimos a almorzar al centro. No deja de asombrarme cómo viven el día "fomingo" los españoles. Las calles llenas de gente, todos tomando cerveza en las calles: jovenes, adultos, viejos y niños. Solo sentarse a ver esto es todo un espectaculo. Por supuesto que no nos quedamos al margen, Tomás se metió en el bar más lleno de gente a pedirse lo que se pedían todos. Nos sentamos en la calle por ahí a comer y luego nos fuimos a tomar un helado gigante. En la tarde fuimos a ver la famosa plaza de Toros de Sevilla y a caminar por ahí.


El lunes partimos rumbo a Cordova. No teníamos
reserva en ninguna parte por lo que decidimos caer donde fuera nuestro destino. En lugar de viajar por la carretera nos metimos por un camino muy bonito lleno de cerros y plantaciones de olivo. Vimos un letrero que decía "Hotel villa turística" y nos desviamos por ahí. Llegamos a un parque natural maravilloso en lo alto de un cerro donde había un hotel increíble. Como era lunes y no habia nadie, negociamos el precio y nos dieron una habitación increíble con un saloncito dentro y terraza propia con una vista a todo un valle maravilloso!!!! Nos sentamos ahí a disfrutar de la tranquilidad de tarde con una copa de vino de oporto hasta que nos emborrachamos y caímos dormidos. Descansamos toda la tarde y en la noche nos tomamos una copa en el bar y nos mandamos el mega banquete en el hotel. Como eramos los únicos huespedes nos atendieron como los dioses.
El desayuno al día siguiente fue impactante. Un jamón exquicito en abundancia, un chorizo iberico que ha sido el mejor que me he comido en españa, quesos varios pero de los buenos, donuts, paté iberico,... Los mozos no podían creer la cantidad que comíamos. Por supuesto que como buenos latinos nos hicimos un pan cada uno con capas de capas de jamon, chorizo y queso que comimos durante el resto del día.


Llegamos a Cordova tarde a almorzar por lo que comimos por ahí cualquier cosa y nos fuimos a recorrer las calles. Fuimos a la antigua mezquita de Córdova, que fue la tercera mezquita mas grande del mundo con una superficie de más de 20.000 m2. En la noche no hicimos nada, estaba todo medio muerto asique aprovechamos de descansar y nos fuimos a acostar temprano despues de comer en un lugar de tapas.




Al día siguiente nos fuimos a Granada. Llegamos en la tarde y nos fuimos a recorrer toda las calles del centro. Fuimos a la Catedral, a la plaza nueva, y a Albaicín, donde llegamos a un bar en un mirador con toda la vista hacia la Alhambra. Nos tomamos unos vinos ahí y nos quedamos hasta que el frío nos superó. De ahí seguimos recorriendo hasta que fue la hora de comer. Aquí es muy típico que cada vez que te pides una caña o algo para tomar te regalan una tapa de la casa, asique nos fuimos de bar en bar tomando vino y cañas y desgustando las tapas. Para pasar el frío que hacía terminamos la noche en una clasica tetería fumandonos una pipa de agua y comiendo dulces arabes.




Al día siguiente nos levantamos y nos fuimos a encontrar con la Camila (hermana de tomas) que venía de Madrid a juntarse con nosotros para pasar el "puente de noviembre" con nosotros los últimos días de vacaciones. Nos encontramos en la Plaza Nueva, nos comimos unos Kebab y subimos a la Alhambra. La Cami no pudo encontrar entrada asiq se fue a recorrer el Albaicín mientras nosotros recorríamos la Alhambra. En la tarde nos volvimos a encontrar y recorrimos juntos nuevamente las calles de granada. Llegamos a ver el atardecer a un mirador donde estaba lleno de gente, unos gitanos tocando flamenco, muy rico...
En la noche nos fuimos de cañas y tapas por varios bares, hasta pasamos a una disco latina a bailar un rato donde a Tomas se le prendió la polera con una vela y por poco se quema vivo.


Al día siguiente decidimos ir en dirección hacia Madrid en busca de algun parque natural o casa rural donde disfrutar los últimos días en la naturaleza. Ya estabamos chatos de escuchar el maltrato de los españoles. Realmente es increíble lo mal que tratan a los turistas. En Granada tuvimos varios encuentros muy desagradables por lo que los tres decidimos que queríamos descansar de tener que mirarles las caras.

Despues de muchas vueltas llegamos a un parque natural muy bonito en Castilla la Mancha. El entorno precioso, lleno de árboles y un bosque que rodeaba varias lagunas. El problema es que como llegamos sin reserva las alternativas para dormir eran muy pocas y ninguna cumplia con nuestras expectativas. Finalmente, despues de discuciones y negociaciones terminamos arrendando una cabañañita muy acogedora que estaba bastante bien. El entorno no era exactamente lo que buscabamos pero al menos teníamos un lugar donde estar los 3, chimenea y mucho queso y vino que habíamos pasado a comprar a una finca en el camino.
Lo unico que hicimos fue emborracharnos y conversar de la vida junto a la chimenea. Estuvo muy rico para terminar las vacaciones.



1 comentario:

familiaunduvaldés en españa dijo...

que excelentes vacaciones y FELICITACIONES por el blog! que enchulamiento más atómico, está adictivo.