Finalmente llegamos a Cadaquez a las 10 pm agotados después del día que habíamos tenido, pero al salir por ahí nos dimos cuenta que había valido la pena el esfuerzo por llegar. Comimos unas pizzas muy ricas en un lugar muy local y empezamos a gozar de nuestro tan esperado "puente de mayo".
Luego nos fuimos a Cadaquez, un pueblito maravilloso en la peninsula Cabo de Creus. Muchos españoles pescaban su picnic y partían en sus botes, lanchas y/o yates. Nosotros caminamos mucho rato por el litoral descubriendo una cala mas bonita que la otra cachando la mala vida que se dan los que tienen ahí sus casas. Finalmente encontramos un rincón increíble en las rocas donde nos instalamos con nuestro pic-nic a almorzar y disfrutar del sol. El día estaba espectacular!
El sábado en la mañana nos fuimos a Palafruguell a juntarnos con el Chino y la Antonia. La última vez que nos habíamos visto fue hace un año en su casa en Barcelona asique estabamos emocionados por volver a verlos. Nos fuimos a Calella de Palafruguell y otras calas muy lindas y nos estuvimos poniendo al día de lo que había sido este año.
En la tarde nos fuimos a un pueblo muy bonito pero muy turístico: Peratallada. Nos sentamos en la plaza mayor a tomarnos una exquisita sangría y estuvimos copuchando mucho rato. En la noche nos fuimos a Platja d'Aro en busca del hotel que teníamos reservado. Después de muchas vueltas lo encontramos y quedamos impactados con las habitaciones. Teníamos una vista increíble al mar con una terraza muy rica. Muertos de hambre nos fuimos a comer a una parrillada uruguaya y gozamos de un asado de tira.
Después de dejarlos en la estación de trenes de Girona, con Tomas nos fuimos al aeropuerto. Esta vez si que llegamos con tiempo, tanto así, que al llegar nos dieron la opción de viajar al día siguiente en la mañana a cambio de una indemnización no menor de 300 € . Además nos daban alojamiento en un hotel 5 estrellas, cena, desayuno y traslados al aeropuerto. Por supuesto que sin pensarlo aceptamos la oferta, de esta manera recuperábamos el gran gasto que nos había significado perder el primer vuelo.
No podíamos creer el hotel al que nos habían mandado, era un resort con canchas de Golf e instalaciones muy modernas. Nuestra pieza era increíble y la comida insuperable! Imposible terminar mejor el viaje! Fueron unos días inolvidables...

