Temporada alta en Madrid

Como todos los años, la llegada del verano siempre viene acompañada de la llegada de las visitas. Estuvieron con nosotros Dolores con Carmela que vinieron desde Londres a hacer varios tramites que tenían pendientes y a la cena de despedida de la residencia de Dolores.
Con Tomás nos quedamos de baby siter cuidando a Carmela el viernes para que Dolores pudiera ir a su despedida.
Aquí van unas fotelis de la enana más simpatica del mundo!






Al irse Dolores y Carmela llegó la mamá de Tomás. Coincidió también que pasaron por Madrid Nacho y la Paty que anduvieron recorriendo el norte de España asiq nos pusimos de acuerdo para encontrarnos por ahí para ir de shopping con la Paty. Se lo compró toodo y luego nos vinimos a la casa. Nacho se fue a comprar cositas ricas para comer y yo preparé una tortilla de patatas. Estuvo muy entretenido!








El viernes llegó el papá de Tomás que andaba trabajando en Barcelona asiq pasamos el fin de semana con ellos en Madrid. Comimos muy rico y nos fuimos de copas por ahí para que conocieran la marcha Madrileña. Lo pasamos muy bien!
Ellos se fueron de viaje a Italia unos días y volvieron al fin de semana siguiente. Tomás reservó un hotel rural en Rascafría y nos fuimos en "el cacharrito" (nuestro auto nuevo) de paseo.
Aca van unas fotos de su estadía con nosotros...

El fin de la residencia...

Hace un poco más de 4 años llegamos a Madrid con un proyecto claro, que Tomás cumpliera su sueño de ser Otorrino. En ese momento los 4 años de residencia se nos hacían una eternidad y se hacía dificil pensar en estar tanto tiempo fuera de Chile.
Hoy el plazo se ha cumplido, Tomás ya es un Otorrinono y ha sido tan buena la experiencia aca en España que hasta hemos alargado nuestra estadía por un par de añitos más.
A Tomás le ofrecieron un contrato en el mismo hospital donde se ha formado, el Ramón y Cajal asiq decidimos hacer un parentesis entre el fin de la residencia y el comienzo de su carrera como adjunto y nos fuimos a Mallorca de vacaciones a la casa de Joaco y la Ale.






A la vuelta de Mallorca Tomás tuvo una cena de despedida de la residencia. Llegó mucha gente del servicio a la despedida: ex-residentes, residentes, adjuntos, enfermeras, celadores,... A pesar de su fama de "borde" se notaba cuánto lo querían todos sus compañeros de trabajo y fui testigo de cómo le agradecían sus residentes menores todo lo que Tomás les había enseñado. Hubieron discursos, agradecimientos y momentos emotivos, pero lamentablemente solo tenemos una foto del evento.