Nos vamos quedando solos...

Los expatriados generalmente tendemos a juntarnos y a hacernos amigos de las personas que se encuentran en una situación similar a la de uno: otros expatriados. Nos unen vivencias comunes y/o costumbres similares, y de repente sin darnos cuenta estos amigos pasan a ser una especie de familia. Lo mejor de todo esto es que a diferencia de lo que pasa en nuestros países, aquí estamos todos lejos de compromisos sociales por lo que estamos casi siempre disponibles para vernos. Lo único que lo impide son las infaltables guardias y congresos del mundo de los medicos.

El mes de noviembre nos tocó despedirnos de varios amigos. El primero en partir fue Seba Pizarro, que al ver lo dificil que está la situación laboral en España en estos momentos, decidió volver a Chile en busca de un mejor futuro profesional. La despedida fue en el clásico bar de General Pardiñas donde nos reunimos en varias ocasiones.


Al Seba lo siguieron "Los pavos" (Cristobal Mardones y la Jose Gutierrez), quienes despues de dedicarse a puro gozar durante 8 meses en España decidieron volver a Chile a asentar cabeza. A pesar de que su estadía aquí fue corta, las salidas fueron intensas y divertidas. Echaremos mucho de menos su juventud y su buena onda.

El tercero que nos dejó es nuestro fiel amigo "Ramon". Si hay alguien a quien estabamos acostumbrados a su compañía es Ramon. Nos ha acompañado en todas, ha pasado a ser algo parecido a lo que fue en su momento la Chica Opazo. Ramon es de la casa y cuesta imaginar que no se dejará caer por estos lados. En Ramón encontramos una excelente compañia porque su presencia siempre es agradable e interesante.





Por ultimo nos despedimos de los argentinos: Guille, Dolores y Carmela que partieron a trabajar a Londres. Los almuerzos de los domingos en su casa ha sido lo más cercano que hemos vivido aquí a estar "en familia". No olvidaremos nunca su generosidad infinita ni esas cálidas acogidas de su casa.